El suicidio en España
Casi dos décadas de cambios y una brecha de género que persiste
SALUD PÚBLICA · DATOS
El suicidio en España desciende por segundo año tras alcanzar un máximo en 2022
España registró 3.953 muertes por suicidio en 2024. La cifra baja respecto a 2023 y se aleja del máximo de 4.227 fallecimientos alcanzado en 2022.
Fuentes: INE, Eurostat y Organización Mundial de la Salud (OMS)
Datos clave: 3.953 muertes en 2024 · descenso del 4,0% respecto a 2023 · máximo reciente de 4.227 fallecimientos en 2022.
Dos años de descenso
Los datos del INE muestran un aumento de las muertes por suicidio desde 3.671 casos en 2019 hasta 4.227 en 2022. Después, la cifra descendió a 4.116 en 2023 y a 3.953 en 2024.
El descenso de los dos últimos años es relevante, aunque el periodo todavía es corto para confirmar por sí solo una tendencia estructural a largo plazo.
Una brecha persistente entre hombres y mujeres
La mortalidad por suicidio sigue siendo considerablemente mayor entre los hombres. En 2024 se registraron 2.902 muertes de hombres y 1.051 de mujeres.
Durante el periodo 2019-2024, los hombres concentran aproximadamente tres de cada cuatro fallecimientos. La diferencia describe la mortalidad registrada, pero no explica por sí misma las causas.
España en el contexto internacional
Las comparaciones internacionales permiten situar los datos españoles en un contexto más amplio, aunque deben interpretarse con cautela. Los indicadores pueden utilizar tasas estimadas o estandarizadas por edad y no siempre son directamente equivalentes.
Grandes diferencias entre países
La selección mundial muestra diferencias importantes en las tasas de mortalidad por suicidio. En el gráfico, España aparece por debajo de la media mundial indicada por la OMS.
Las cifras deben leerse junto con la metodología de cada fuente, ya que la calidad de los registros y los procedimientos de estimación no son homogéneos entre países.
Causas y factores de riesgo
No existe una única causa del suicidio propia de cada continente. La OMS lo considera un fenómeno multifactorial en el que interactúan factores psicológicos, sociales, económicos, culturales, biológicos y ambientales.
En Europa destacan la salud mental, el consumo perjudicial de alcohol, el aislamiento y las crisis personales y económicas. En África pueden adquirir mayor peso la pobreza, los conflictos, la violencia y el acceso limitado a servicios de salud mental.
En Asia influyen de forma desigual la presión académica y laboral, el aislamiento, las dificultades económicas, los conflictos familiares y, en determinadas zonas agrícolas, el acceso a pesticidas. En Norteamérica destacan los trastornos mentales, el consumo de sustancias, el aislamiento, el dolor crónico y la disponibilidad de medios muy letales.
En América Latina y el Caribe aparecen la desigualdad, la violencia, el desempleo, el consumo de alcohol y drogas y los conflictos familiares. En Oceanía requieren especial atención algunas poblaciones indígenas, mientras que en Oriente Medio los conflictos, el desplazamiento, el trauma y las dificultades de acceso a atención sanitaria pueden adquirir especial relevancia.
| Región | Factores que pueden adquirir especial relevancia |
|---|---|
| Europa | Salud mental, alcohol, aislamiento y crisis personales o económicas. |
| África | Pobreza, conflictos, violencia y acceso limitado a salud mental. |
| Asia | Presión social y laboral, desigualdad, crisis familiares y pesticidas en algunas zonas. |
| Norteamérica | Salud mental, sustancias, aislamiento, dolor crónico y acceso a medios letales. |
| América Latina y Caribe | Desigualdad, violencia, desempleo, alcohol y drogas y crisis familiares. |
| Oceanía | Salud mental, sustancias, aislamiento y vulnerabilidad de algunas poblaciones indígenas. |
| Oriente Medio | Conflictos, desplazamiento, trauma, pobreza y dificultades de acceso a atención. |
Factores como intentos previos, depresión y otros trastornos mentales, consumo perjudicial de alcohol o drogas, soledad, violencia, pérdidas, problemas económicos, enfermedad crónica o discriminación atraviesan prácticamente todas las regiones. El suicidio debe entenderse como un problema de salud pública multifactorial, no como el resultado de una sola causa.
España, por debajo de la media de la Unión Europea
En la comparación europea de 2022, España presenta una tasa estandarizada de 8,3 muertes por cada 100.000 habitantes, por debajo de la media de la UE-27, situada en 10,6.
Las tasas estandarizadas permiten comparar países reduciendo el efecto de las diferencias en la estructura de edad de sus poblaciones.
Qué dicen los datos, y qué no dicen
Las estadísticas permiten observar la evolución, detectar diferencias entre grupos y comparar territorios. No permiten atribuir cada fallecimiento a una única causa.
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La mortalidad por suicidio sigue siendo considerablemente mayor entre los hombres. En 2024 se registraron 2.902 muertes de hombres y 1.051 de mujeres.
Las comparaciones internacionales permiten situar los datos españoles en un contexto más amplio, aunque deben interpretarse con cautela.
La selección mundial muestra fuertes diferencias en las tasas de mortalidad por suicidio. En el gráfico, España aparece por debajo de la media mundial indicada por la OMS.
En la comparación europea de 2022, España presenta una tasa estandarizada de 8,3 muertes por cada 100.000 habitantes, por debajo de la media de la UE-27, situada en 10,6.